Hay semanas que marcan el camino. En Campinas llegó el título.
En Campinas llegó el premio al trabajo de los últimos meses: título de dobles en el ATP Challenger 75 junto a Mario Mansilla, en la segunda semana de competición tras seis meses de parón por lesión.
Después de la final en San Leopoldo, afrontábamos este torneo con buenas sensaciones y con el objetivo de seguir acumulando ritmo. Desde el inicio encontramos una buena dinámica, sacando adelante una primera ronda exigente, ante Heide y Ribero, por 6/3 y 7/6.
A partir de ahí, el nivel fue creciendo. En cuartos dimos un paso adelante con una victoria sólida frente a Loureiro y Rodrigues (6-4 y 6-1), y en semifinales mantuvimos esa línea imponiéndonos a Basel y Ribero por 7-6 y 6-1 en un partido muy completo.
La final exigió un plus ante Kestelboim y Zormann. Tras ceder el primer set (3-6), supimos reaccionar, ajustar y elevar el nivel para llevar el partido al super tie-break, dónde conseguimos cerrar el título por 10-8.
En paralelo, el paso por el cuadro individual ha sido más exigente, con dos derrotas en primera ronda en estas semanas, algo lógico dentro del proceso tras un periodo largo de inactividad.
Más allá de eso, la lectura global es positiva. Encadenar partidos, competir de nuevo y cerrar la semana con un título supone un impulso importante para seguir creciendo en forma y confianza.
Agradecido también al apoyo de JOMA y WILSON, acompañándome en este proceso y en cada paso dentro del circuito.
Y hacerlo junto a Mario, con quien comparto pista desde los cinco años, lo hace todavía más especial.
Con la mirada puesta en los próximos compromisos en Europa a partir de la última semana de abril, el objetivo es claro: seguir construyendo desde este punto de partida.
Seguimos.



0 comentarios:
Gracias por participar en el blog.
Se respetuoso, este blog tiene habilitada la moderación de comentarios.
Los autores del blog deben aprobar todos los comentarios.